11/08/09 | autor: MasOportunidades
Si bien el “clásico vestidito negro” nos puede salvar al momento de abrir el placard y ver que no tenemos ropa de fiesta, lo cierto es que hay muchísimas opciones que conjugan a la perfección con cualquier tipo de fiesta: un cóctel, un casamiento, un festejo de fin de año, o una fiesta de 15. Conocé qué cortes disimulan las imperfecciones, los colores que más se usan y los que mejor combinan con tu tono de piel.
Los colores clásicos y los que hacen furor
Un vestido puede ser del color o estampado que se te ocurra. No obstante, hay colores que ayudan más que otros, y que pueden ir variando según el motivo del festejo.
Los colores clásicos por excelencia son el negro, el blanco, y el rojo. Sin embargo, si bien un vestido de noche de color negro será probablemente un acierto a la hora de tu compra, es necesario saber que se están comenzando a imponer colores más radiantes, como el dorado, el verde y el azul eléctrico.

Qué telas, texturas y estampados se usan
El tipo de tela deberás elegirlo en base a la época del año en que te encuentres: para el invierno, se recomienda optar por el chiffon, el terciopelo y las telas de raso gruesas. Los vestidos diseñados con estas telas tienen una buena caída, que en ocasiones será de mucha utilidad, especialmente al momento de disimular algunos defectos como unas caderas muy anchas, o para aumentar el busto. En verano, la gama de telas entre las que podemos optar el mucho más amplia: la seda, la gasa, el satén, el lamé, y para fiestas informales, hasta el modal.
La textura generalmente está dada por el género textil del que esté hecho el vestido. No obstante, hay modelos que incluyen bordados e incrustaciones de strass, canutillos, lentejuelas.
Los estampados suelen ser mayormente florales. No obstante, si sos rellenita, es mejor evitar los estampados, especialmente si son muy grandes.
Cómo elegir el mejor modelo según tu cuerpo
Si sos rellenita, es preferible inclinarse por colores y telas opacos, y moderar los brillos: siempre del mismo color, y ubicados verticalmente. Evitar los estampados y el cuello bote, es clave. Se puede apostar por los escotes redondos o en V, bien profundos, y por los aros colgantes, que estilizan el cuello.
Si tenés poca cintura, optá por las telas bordadas y los colores vivos, especialmente a la altura de la cintura. Una forma de resaltar la cintura es utilizando una cinta o faja, y hacer un moño del lado de atrás.
Si sos demasiado flaca, no enfundes tu cuerpo en un modelo ajustado. Por el contrario, acá podés utilizar vestidos con mucho vuelo, con escote suelto, y con escote bote. Los vestidos cortos son una excelente opción, al igual que el color dorado, el marfil y el blanco. En este caso, es ideal combinar las medias en colores claros, que harán parecer tus piernas más rellenitas. Acá podés permitirte jugar con los accesorios: brillo, mucho maquillaje, y carteras con lentejuelas o piedras de fantasía, que te permitan llamar un poco más la atención.

Si sos petisa, hay algunas reglas básicas: el vestido debe ser muy largo o muy corto (nunca hasta los tobillos o las rodillas), entallado a la altura de la cintura, usar aros largos, el cabello recogido, y tacos altos siempre.
Si querés disimular tus caderas, apostá a los vestidos cortos con caída balloon. Optá por mucho escote, bien entallado a la altura del busto. Y nuevamente, elegí tacos altísimos.
Los diseños, el abrigo, y los accesorios
Las telas brillantes como el lamé, la seda y el satén, vuelven para quedarse. Ahora se permite usar casi cualquier color en estas telas: el dorado oxidado, el verde, el azul eléctrico, el rojo, y el naranja. Los diseños se alternan entre muy largos o muy cortos. No obstante, eso quedará a decisión tuya, en base a la formalidad de la fiesta, tu cuerpo y tus gustos.
Como abrigo, optá por uno de piel sintética, o un tapado bien glamoroso. Si tu vestido te permite usar un tapado de paño, es otra opción viable.
Los accesorios son muy tentadores, pero debemos saber moderarnos y equilibrarlos con el resto del look, que incluye la cartera y los zapatos: si nuestro vestido es muy brilloso o llamativo, los accesorios deben ser sobrios, tanto en tamaño como en color. No obstante, nunca es recomendable que el vestido, los zapatos, la cartera y los accesorios sean de un mismo color.
Si optamos por un vestido negro, podremos utilizar cadenitas, aros, anillos, y deslumbrar con unos buenos zapatos, haciendo juego con la cartera. No obstante, es casi una regla que la cartera sea pocket: bien pequeña, independientemente de que sea más bien delicada, o que tenga un toque de fantasía. Las carteras que volvieron son las tipo sobres con cierre pellizco. Como toque final, si no estás muy recargada de accesorios, podés optar por guantes largos, aunque es preferible optar por esto cuando el vestido es negro y sobrio.

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Autor: Martanac
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3 Comentarios | Comentá
yas
11 Mayo 2010 | 11:05 pmestan padrisimos todos los vestidos pero me encato el negor
alexandra
6 Marzo 2010 | 3:08 amlos bestidos estan preciosos
maca
19 Enero 2010 | 12:41 amqe… lindos vestidos… la verdad muy hermosos y top!!