28/05/09 | autor: MasOportunidades
Si tu bebé está durmiendo pocas horas, o se despierta muy alterado, descubrí las causas y revertí la situación. El motivo principal por lo que suele ocurrir esto, es uno solo: falta de comodidad. De allí, que la falta de comodidad puede generarse debido a varios factores. Conocé algunos de ellos y asegurate de que ninguno lo esté afectando.
El calor
La mejor manera de darte cuenta si tu bebé tiene calor es mirando su cara y su cuello, o tocando su pecho. Si están enrojecidos, puede ser que tu bebé no esté durmiendo por este motivo. Al tacto, el bebé debe estar tibio, no caliente ni transpirado. Si está ocurriendo esto, quitale el exceso de abrigo. Recordá que los bebés necesitan el mismo abrigo que los adultos, como mucho uno más si está muy fresco.
El frío
El frío es otro factor que puede impedir que el bebé duerma bien. Asegurate de que la habitación del bebé no esté expuesta a corrientes de aire, en especial durante el invierno. En la época más fría del año, es recomendable controlar que esté bien tapado (sin llegar a provocarle exceso de calor ni a “aplastarlo” con mantas). Si tu bebé se destapa, ponele ropa que lo aísle igualmente del frío. Si, por el contrario, se deja tapar, no le pongas mucho abrigo de más “por las dudas”. Tampoco te guíes demasiado si tiene los pies y las manos frías.
Recordá: la mejor forma de saber si el bebé está a una temperatura correcta, es apoyándole tu mano en el pecho.
La cuna
Si tu bebé se mueve mucho mientras duerme, puede que se deba a falta de comodidad debido a un colchón demasiado blando por ejemplo. Aún poniendo chichoneras alrededor de la cuna, tu bebé puede golpearse y despertarse alterado. Si el caso es que su colchón es muy blando, reemplazalo por uno un poco más rígido, en donde su columna no se hunda y no sienta incomodidades.
Los ruidos
Los ruidos, ya sean externos o internos, pueden perturbar el sueño de cualquier bebé. Música demasiado alta, los motores de las heladeras, el ruido del ascensor o el lavarropas, o los electrodomésticos en funcionamiento pueden ser alteradores del sueño. En algunos casos, podemos adaptar el funcionamiento de estos equipos a los horarios de sueño del bebé, o bien programar un cambio de ubicación. Otro factor esencial es que no esté prendido un televisor en su cuarto, ya que entre los ruidos que emite el aparato y la luz, que es otro alterador del sueño, tu bebé podrá ser interrumpido en mitad del descanso.

Exceso de luz
La luz puede significar un problema para los bebés que se despiertan temprano, que tienen el sueño más liviano o que les cuesta conciliarlo. Las luces de la calle, del televisor, o mismo del sol, son las causas más frecuentes. Solucioná el problema cerrando las persianas y colocando cortinas opacas que no permitan el paso de la luz a su habitación. Si te es imposible, contempla la posibilidad de mover su cuna de lugar.
La oscuridad
En la situación inversa del exceso de luz, es decir la oscuridad, hay muchos bebés que pueden no sentirse cómodos. Esto se debe a que, si se despiertan repentinamente y no saben dónde se encuentran, se sienten muy inseguros. Se recomienda utilizar un velador con una luz muy suave, es decir, de baja cantidad de watts y que sea de color anaranjado o azul. También se pueden conseguir luces suaves que se enchufan directamente a los tomas de energía. Otra opción más es dejar encendida una luz fuera de la habitación del bebé y dejar la puerta entornada para regular la entrada de luz.
La vestimenta
El bebé debe tener siempre una vestimenta cómoda y que al mismo tiempo lo abrigue lo necesario. Las fibras sintéticas, las incómodas etiquetas, las costuras y las medias apretadas pueden generarle molestias que le impidan dormir correctamente. Si suponés que el motivo por el que tu bebé no duerme bien se debe a la ropa, chequeá que su piel no tenga marcas rojizas generadas por el roce, y que no le quede apretada. Recordá que a los bebés la ropa tiende a quedarles chica, debido a que los primeros meses crecen muy rápidamente. Además, procurá quitarles las etiquetas a su ropa, especialmente en la zona del cuello que suele ser la más molesta.
Los pañales
Los pañales mojados son la causa más frecuente de interrumpir el sueño de los bebés, ya que es algo sumamente incómoda. Aquí todo lo que hay que hacer es cambiarlo y mimarlo un poco al mismo tiempo para que pueda volver a dormirse. No obstante, es importante que corrobores que tu bebé no tenga la colita paspada. Si es así, se seguirá sintiendo incómodo aunque lo cambies. Aquí la solución es que tu pediatra te recete una pomada o crema de venta libre para que tengas siempre a mano y estas situaciones no te agarren desprevenida.
El hambre
Los bebés, sobre todo los más pequeños, necesitan alimentarse con bastante frecuencia, y la falta de alimento suele molestarlos. En estos casos, habrá que darle el pecho o la mamadera, cuidando en este caso de que no trague aire, ya que esto le podría provocar gases y dolores de panza. Éstos suelen aparecer después de alimentarse y son muy molestos, por lo que también le impiden conciliar el sueño. Otra forma de evitar estos dolores es alimentándolo por última vez en el día en forma alejada al horario habitual en que se duerme. Con darle el pecho una hora antes de dormir, tendrá menos probabilidades de sentirse mal después. También hay que hacerlo eructar, colocándolo de panza sobre tu hombro y palmeándole la espaldita suavemente.

Los dolores dentales
Los dolores y molestias dentales, relacionados con la dentición, pueden perturbar el sueño de cualquier bebé. Generalmente los bebés cortan su primer diente a los 6 meses, por lo que es necesario estar precavidos para que el bebé sienta la menor cantidad de molestias posibles. ¿Cómo? Dándole mordillos de plástico blando enfriados previamente en la heladera, o, por recomendación de un pediatra, la administración de un analgésico, o bien un gel frío de dentición que se adhiere a las encías: éste último produce alivio inmediato.
Las enfermedades
Al igual que sucede con los adultos, a un bebé que esté enfermo le costará conciliar el sueño, ya que se siente mal. La complicación es que él no podrá decirte con palabras cómo se siente, por lo que deberás estar alerta a otros síntomas como la diarrea, los vómitos, las erupciones en la piel y la fiebre, entre otros. No obstante hay casos, como una otitis por ejemplo, en que no hay síntomas visibles y se deberá consultar al médico en busca de un diagnóstico.
Las picaduras de mosquitos
Las picaduras de mosquitos sobre la piel de los bebés -que es tan delicada-, son muy frecuentes, especialmente durante el verano. El adulto sabe muy bien lo molesto que puede llegar a ser el zumbido de un mosquito en nuestro oído. Ahora bien, pongámonos en el lugar del bebé, en donde el bebé no puede defenderse de tal molestia. Como no se deben aplicar insecticidas en la habitación del bebé, se recomienda aplicar mosquiteros en las ventanas para que tenga entrada de aire, pero impida la de los mosquitos y pueda tener una noche tranquila.
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Autor: Martanac
Cómo comprar una batería: elegí la batería que siempre soñasteEsta guía persigue el objetivo de ayudar a aquellos que recién estén pisando en el terr...
3 Comentarios | Comentá
no no hair removal
4 Marzo 2012 | 9:16 pmno no hair removal Always borrow money from a pessimist. He won’t expect it back.
มู่ลี่
29 Febrero 2012 | 9:33 amBravo, ciรฒ che la corretta parole …, brillante idea
berenice
8 Julio 2010 | 6:15 pmno me podian dar alguna informacion es que mi nena tiene dos meses y todas las noches tiene moquito ya la lleve al doctor me dan medicamento pero nada espero su informacion gracias