25/11/08 | autor: MasOportunidades
No es cuestión de despreciar al viejo y querido tendedero, pero existen maneras mucho más eficientes de secar nuestra ropa. Aptos para todo tipo de clima, los secarropas eliminan la mayor parte de la humedad de nuestras prendas en poco tiempo.
Cómo funcionan
Los secarropas utilizan el aire presente en el ambiente y luego elevan su temperatura mediante un calentador incorporado, para transmitirlo finalmente al tambor de carga. Si eliminan el aire húmedo mediante un tubo de expulsión que da al exterior, funcionan por evacuación. Si el secarropa tiene instalado un condensador, convierte el aire húmedo en gotas de agua que luego son expulsadas a través de un orificio de desagote. En el último de los casos, los secarropas pueden contar con un tambor cuyas revoluciones eliminan el agua excedente por centrifugado a lo largo de un caño de desagote. Los más caros son los que actúan por condensación.
Secarropas a gas natural
Son voluminosos y ruidosos, pero mucho más económicos y eficientes que las secadoras eléctricas. Pueden tener un precio final más elevado, pero sus bajos costos de mantenimiento hacen que podamos amortizar la compra mucho más rápido.
Secarropas eléctricos
Son mucho más pequeños y silenciosos que los secarropas a gas natural. Pueden ser ubicados con mucha más facilidad y no vamos a necesitar una conexión de gas próxima, con lo que caben prácticamente en cualquier ambiente.
Secarropas centrífugos
Tienen un tambor que por medio de revoluciones constantes y acción de la fuerza centrífuga seca toda la ropa en su interior. Son los modelos más comunes en todos los hogares y los más económicos. Si bien la mayoría de los secarropas cuenta con tapas de seguridad para evitar imprevistos, tenemos que vigilar su funcionamiento, muy especialmente si hay niños cerca, a los efectos de evitar potenciales accidentes.
Equipamiento adicional
Múltiples salidas de aire: nos permiten elegir con mayor libertad dónde colocar el secarropas. Los orificios pueden ser laterales, traseros o frontales, dependiendo del modelo.
Sensor de humedad: detecta cuando la ropa se encuentra completamente seca e interrumpe el proceso para ahorrar energía.
Timer: con este selector introducimos durante cuánto tiempo queremos que se seque la ropa, ideal cuando necesitamos una prenda a una hora determinada.
Medidor de temperatura: controlando el calor presente dentro del tambor, podemos regular los tiempos de secado y el cuidado de la ropa, especialmente aquella que es delicada y necesita de temperaturas más leves.
Algunos consejos
Los secarropas oscilan entre los 3 y 6 kg de capacidad. Siempre nos conviene comprar el que puede contener toda la ropa de la familia en una sola carga.
Es importante revisar periódicamente los filtros, orificios de evacuación y desagote, junto con todas las mangueras conectora. Ante cualquier fuga debemos cambiar el elemento conector, y no arreglarlo provisoriamente. Siempre recurramos a los repuestos ofrecidos por el fabricante. Al comprar tu secarropas, optá por los Drean y Koh-i-Noor.

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Autor: Martanac
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alfredo
10 Septiembre 2009 | 10:13 pmbusco presupuesto secarropa y lavarropa para laverrap